jueves, 25 de noviembre de 2010

El gráfico

Una de las cosas que hago cada día es actualizar mi gráfico de puntos.  Tengo una hoja de cálculo en la que cada día apunto cómo me siento, valorándolo del 0 al 10.  El 0 es la agonía absoluta, 10 es la felicidad absoluta.  Hay dos líneas, una para como me siento sobre el piso, y otra sobre como me siento sobre él...llamémosle... J.  Por decir algo. 
 
Que por qué lo hago?  Bueno, por tener una visión objetiva sobre lo que me preocupa, ver cómo evoluciona mi tristeza, saber que algún dia se acabará, porque estoy loca perdida, porque me aburro, porque me gustan los gráficos,...
 
Este mediodía me he puesto un 5 en el tema piso y un 4 en el tema J.  Pero al poco he tenido que bajar un punto en J.are. Y es que estoy ciclotímica perdida.  Estaba repasando mis apuntes de C y se ha colado una idea a traición:
 
"Lo que le costaba quedar contigo para un café, y lo fácilmente que se pega 200km de coche para ir a verla a ella".  Y seguidamente, he revisado el juego completo de sentencias autoflagelantes de la despechada de hoy y de siempre "Seguro que es más guapa, más simpática, más inteligente, más elegante, tiene más dinero que yo y las bragas más bonitas que yo."
 
Y no he llorado porque estoy en la oficina.  En fin, un poema.    Estooo, si., apuntes de C en la oficina, nadie se va a chivar, verdad?
 
Pero ya le valeeee, joé!  Un día V. intentó consolarme diciendo "Almenos con este te has dado cuento pronto de que estaba tarado.  Te acuerdas del aquel que se ponía cinta aislante en la cara para salir a la calle?"
 
Diossss, mi vida sentimental es el museo de los horores! 
 
El problema básciamente es que si sólo fuera el piso, o sólo fuera  J., yo lo llevaría bien.  Pero no, todo a la vez es más divertido.  Tengo unas ganas locas de que se acabe este año.
 

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Triste es decir poco

Estoy triste.  Bastante triste, la verdad.
 
Si alguien revisara mi historial de internet se encontraría con que en septiembre estuve buscando piso, y una semana más tarde estava buscando abogado y modos de denunciar a los administradores con los que acababa de firmar el contrato.
 
También verían que en agosto estuve organizando un viaje con alguien, y ahora estoy buscando un viaje para hacer yo sola.  O como superar un desengaño.  O en que punto empieza a ser recomendable que me busque un psicólogo.  Y verán lo que he estado escuchando en la radio y dirán "está muy triste esta chica!".
 
Claro, para no estarlo.
 
El casero me avisó que estava poniendo el piso a la venta, y yo empecé a buscar un sitio al que mudarme.  Encontré un piso que me gustó.  Firmé el contrato y al día siguiente me di cuenta de que me habían timado.  No me apetece mucho contar todos los detalles, pero resumiré diciendo que he vuelto a casa de mis padres, mientras pago un alquiler en un piso en el que no puedo vivir, esperando que se solucione todo.  Pero todos sabemos que la justicia es lenta.
 
Pero esto no es suficiente, que va!
 
Después de un verano increíble, esa persona tan especial que se había metido en mi vida por sorpresa, decidió que seguía colgado de una antigua aventura y me dejó.  Decidió unilateralmente que de la noche a la mañana pasábamos a ser amigos, y como los amigos se lo cuentan todo, me contó lo de su cuelgue.  Y me pidió consejo.  Así como lo cuento.  Bueno más o menos, cuando esté un poco menos triste contaré toda la historia y nos hecharemos unas risas.  Y todo, piso y gilipollas, pasó la misma semana.  Casi no sobrevivo.
 
En resumen, que estoy bien jodida.  Quien lo diría!  Ya no me preocupan las gaviotas.  De hecho, si me atacara una bandada de gaviotas enfurecidas dejaría que me mataran sin levantar un dedo. Jajajaja!  Me estoy viendo tirada en la calzada, gritando "gaviotas, gaviotas!  matadme por piedad, gaviotas!".  Ni siquiera se estar deprimida en condiciones.
 
Hago lo que dice el manual:  Duermo mal,  como peor, voy llorando por los rincones y le doy la brasa a mi amigos.  Pero me porto bien, y les lloro por turnos, así no me hago muy pesada.  Y hoy me he comido una galleta, me ha llegado la sangre al cerebro y me he acordado de mi gran lema: "A llorarle al blog!". 
 
Y eso.... que... ejem...hola.