viernes, 23 de julio de 2010

De momento el verano bien, gracias

 

Para mi desgracia, mi vecina del otro lado de la calle se ha comprado unas castañuelas.  Como no hace calor ni nada tengo todas las ventanas abiertas y la oigo todo el santo día dándole que te pego a las castañuelas.  Si supiera tocarlas, si supiera marcarse un buen pasodoble de vez en cuando... pero no.  Sólo se sabe un ritmo, y sólo toca ese.  Es como un pájaro carpintero puesto de anfetaminas.  Claca-claca-claca-claca-claca-claca-claca-claca-claca-claca.

 

Además resulta que hubo un no-se-que de furbol mundial, y o ganaron los de casa o mis vecinos tienen muy buen perder, no se, pero se lió parda.  Una noche, vale.  Pero los más descerebrados creyeron (erróneamente) que es totalmente aceptable ir pegando alaridos por las calles de madrugada, y así siguen amenizando las veladas veraniegas. Un día les van a llover macetas.  También están los vecinos que han dosificado los fuegos artificiales para que les dure todo el verano, y los que se compraron una vuvuzela y en lugar de hacer lo correcto, que era metérsela por donde amargan los pepinos, se las han dado a los niños para que sigan con el jolgorio.

 

El domingo por la noche se estaba celebrando un convite de boda en una de las terrazas que duró toda la noche.  Que pasa, que mañana no madruga nadie?!

 

Oh, y lo mejor de todo, las gaviotas!  Las gaviotas han desplazado a toda la fauna aérea del barrio, y son las dueñas y señoras de las terrazas.  Una mañana bajé a la calle a esperar a la compañera que me lleva al trabajo en coche, y encima de un contenedor de basura había una gaviota.  Enorme.  Pero que bichos más grandes.  Y me miraba.  Primero con un ojo, luego con el otro.  Me señalaba con el pico.  Afortunadamente mi conductora llegó rápidamente y me monté en el coche.

 

Y meten una bulla, las cabronas!  Chillan día y noche.  Lo juro DÍA Y NOCHE.  Cuando había partido era la muerte, porque con cualquier ruido se alteraban y se ponían a chillar aún más:

 

Petardo: PUMBA.

Gaviota:  JIAAAAA JIAAAAA JIAAAA (mis gaviotas chillan "jíaa".  Algún problema?)

PUMBA

JIAAAA JIAAAAA JIAAAAAAA

PUMBA JIAAAAA PUMBA JIAAAAAAAA

JIAAAAJIIAAAAAA JIAAAAAAAAA  JIAAAAAAAAAAA  JIAAAAAAAAAAAAA JIAAAAAAAAAAAAA

 

Hala!  Ya me habéis desvelado a las gaviotas, ahora a ver quien duerme!

 

Y lo peor, lo que de verdad da miedo, es que ya he puesto la piscinita en la terraza, y creo que le han echado el ojo.  Sobrevuelan en círculo la piscinita.  Mi mayor pesadilla es salir a la terraza y encontrarme uno de esos bichos nadando en mi piscina.  O la versión más siniestra, que esté yo chapoteando y se me tiren encima.

 

Vivo con miedo...