lunes, 31 de agosto de 2009

Más se perdió en las Colonias

 
Mi sandiíta está creciendo sana y fuerte.  La hermanita que estaba empezando a despuntar se secó de un día a otro, y me ha ahorrado el dilema moral de cortarla o no.  La calabacera y la mata de sandías viven enroscadas la una a la otra, más felices ellas... Me contó D. que a veces se pueden polinizar unas a otras, y existe la posibilidad de que mi pequeña sea un híbrido.  Como el bebé cylon, como mola!  Mi calabacera se ha follado a mi sandia!!  Saldrá una calasandía o una sandibaza? 
 
Estoy de un pasivo caracol increíble. Vamos, como que me paso las tardes contemplando como crece una calasandía.  Cuando oscurece me pongo a ver Battlestar Galactica.  Y durante el día estoy en el curro, viviendo  la vida contemplativa (y currando, currando, currando en estado zen).  Yo pensaba que ir a trabajar sería una pérdida de tiempo, pudiendo decir que estaba enferma y quedándome en casa a ver la tercera temporada de Galáctica.  Pero que va, en el curro podría sacar un cubo de palomitas y dar saltos de emoción en la silla de oficina!
 
Os acordais de la Potics?  Si, mi compi.  Pues se larga.  De una forma muy poco elegante, pero que le vamos a hacer.  Nos quitaremos el puñal de la espalda y seguiremos como podamos.  La semana pasada fue como un huracán, pero de los que no me salpican.  Y hoy hemos sabido que se cargan al equivalente de mi Superjefe en la empresa que nos compró.  Qué pasará ahora?  Nadie lo sabe.  Pero es genial ver venir el huracán, sacar las palomitas y a disfrutar.  Y ojo, que el tema es grave, pero peor lo tienen en Nueva Cáprica, y como bien ha dicho un compañero: "Todos tenemos mil cosas fuera del trabajo mucho más importantes que lo que está pasando hoy aquí, así que calma".  Y que lo digas, no se que haré con mi vida cuando acabe con la cuarta temporada de Galáctica.
 
Poner una luz en la terraza y seguir contemplando mi calasandía?  Pues oiga, no pinta tan mal.
 
 
 

lunes, 24 de agosto de 2009

My little watermelon

 
No escribo mucho, verdad?  Es que estas tres semanas de vacaciones pocas cosas me han pasado.  Así, para enumerar algunas, diré que por fin pude comprar mantequilla de una marca concreta en mi supermercado habitual.  Desde febrero comprando allí, y siempre estaba el hueco en la nevera y el precio debajo, pero nunca la mantequilla, era como un ser mitológico.  Y de repente, un día estaba ahí!  La mantequilla mitológica!
 
También vi una persecución policial desde la terraza.  Pillaron a unos cacos robando material de obra.  No fue nada, gritos, coches patrulla derapando, etc.
 
Fui a un parque de atracciones y tres veces a la playa.
Me he enganchado a Battlestar Galáctica.
Me he peleado a gritos con mi padre (one more time).
He leído una estantería de libros entera.
 
Y poca cosa más y ya he vuelto al curro.  Lo de siempre.  Un poco triste todo.
 
Pero siempre hay algo por lo que levantarse por las mañanas, no?  En mi caso, ahora, es que me está creciendo una sandía en la terraza.  No se que pasó, si trajo la semilla un pajarito, o yo misma comiendo sandía mandé una pepita por los aires que fue a parar a la maceta.  La pepita brotó en la maceta de mi rosal, creció, empezó a reptar por el suelo, sacó florecitas amarillas y a mi me dió pena arrancarla aunque no sabía que saldría de esa planta tan rara.
 
Ayer, regando, moví sin querer unas hojas y debajo estaba la sandía más pequeña que he visto en mi vida.  Del tamaño de un albaricoque, verde claro y con estrías verdes más oscuras.  Le pregunté a mi amigo Google y certifiqué que me está creciendo una sandía en casa!!  En una maceta!!  La mata mide como metro y medio de largo, y de momento sólo tiene una sandía, pero estoy super orgullosa. 
 
En primaver aplanté semillas de calabaza (la calabaza me la comí), y la calabacera ha salido, ha crecido, me ocupa media terraza pero NI UNA CALABAZA AÚN, y en cambio, una "sandiera" (cómo se llaman las plantas que dan sandías?  Gran pregunta) que nadie sabe de dónde ha venido, me está dando sandías.
 
Ya que es lo mejor que me ha pasado en este mes, seguiré informando sobre mi pequeñina.  Creo que le pondré un cartón o algo debajo a la sandiíta, me parece que no es bueno que roce el suelo...  Me gustaría se conviertiera en una sandiíta de bien cuando sea mayor, verla crecer, enseñarle a montar en bici, darle estudios, snifff...  crecen tan rápido...
 
Si alguien ha conseguida sacar adelante una sandía antes, muy gustosamente aceptaré sus consejos!! 
 
 
 

viernes, 7 de agosto de 2009

Era una fieshhta! Parte II

 
Pues eso, una fieshta.
 
Llegué a casa de V. y lo encontré loquito perdido gratinando berenjenas.  R. ya estaba allí y entre los dos habían apañado la cena.  V. estaba al borde del llanto (mira que es majo cuando quiere), porque tenía que elegir entre ducharse o ir a casa de su madre a buscar las tortillas.  Yo le dije que se duchara tranquilo, que ya iba yo a por las tortillas.
 
Momento Almodóvar del día:
 
"RIIIIIING!  Señoraaaaaa, vengo a por las tortillaaaaaaas"  Y la madre de V. pasándome las tortillas por encima de la cabeza para que la perra no le pegara un bocado.
 
Vuelvo con las tortillas y me encuentro a V. fumando en el sofá y rascándose los bolones "A LA DUCHA! AR!".  Se duchó, cargamos el coche, nos fuimos a casa de A.
 
Que majos son, jejeje.  Los cuatro.  Se rajaron la mitad de los invitados, novio desagradable incluido (bieeeeen!).  Me llamó Gen, que me preguntó si estábamos haciendo la fieshta al final.
 
-  Ah, vaya.  Es que yo tenía que subir con M., pero como no me ha dicho nada, he supuesto que no se hacía la cena.  Jo.
- M.,... esto... ejem... que le ha dado un ataque de nervios y no se encontraba con ánimos y mañana se va a escalar para calmarse.
-  A escalar?  Mañana?!
 
Llamadme perra!!  Gen es del grupo de escalada de M., pero como M., va con Charlie Brown.... JUAS!  Ya sabía yo que no le habían dicho nada.  Hala, ya le he devuelto la puñalada a M.  Ahora que se defienda.
 
Durante la cena le enseñé a A. un broche muy chulo que me había comprado esa mañana y me suelta:
 
-  Anda!  Me recuerda a esos marcos de fotos pequeñitos que tienen las abuelas, ya sabes, los que tienen felpudo por detrás.
-  ...felpudo?  No querrás decir terciopelo?
-  He dicho terciopelo.
-  No, has dicho felpudo.
-  Quería decir terciopelo, perdón!  Perdón!!
 
Estamos fatal.  O. empezó a hacerme una sesión de fotos con la corona de princesa que me había traído yo misma de casa y las gafas para 3D que me había comprado esa mañana también (es lo que tiene ir de compras, que compras).  A las tres fotos me pasó la cámara y si pudierais ver el álbum de fotos ahora, veríais que hay tres fotos mías y quince de él, que no era su cumple ni nada.  Pero es más majo!  Ains...
 
Nos comimos las berenjenas, que estaban muy ricas, y a la hora del postre V., bajó un momento y subió con la mochila a la espalda, y O., le suelta "Por qué te has traído la mochila?"  Y varias manos salieron disparadas hacia la boca de O.   Jejejeje, REGALOS!
 
Me dan el primer regalo, y nada más palparlo...
 
-  Es un felpudo?!
 
Un felpudo de los Comecocos MÁS CHULO!!!  A. se moría de la vergüenza, ya les digo yo que de espías secretos no duran ni cinco minutos!  El segundo regalo era un teléfono rojo muy pop.  
 
Por cierto, y que no se me olvide.  Hay que ser justos.  Mi padre no me trajo un queso.  Me trajo un imán de nevera y una barra de chocolate.  Del imán no hay fotos.
 
 
 

domingo, 2 de agosto de 2009

Era una fieshhhta! Primera parte

Me he resfriado el primer día de vacaciones y se ha estropeado la caldera, pero no tener agua caliente no importa porque hace tanto calor que el ayuntamiento ha puesto un servicio especial para despegar a los nórdicos licuados en el asfalto de las zonas turísticas. 
 
Y si, ya es hora que narre mi fieshta de cumpleaños.  La gente me paraba por la calle "Cuéntanos cómo fue tu fieshta, nos tienes en ascuas!", me llamaban los de Radioespaña "Cuéntanos que te ragalaron, es de interés nacional!", la prensa rosa ofreciéndome miles de euros por la exclusiva, un follón que te mueres.  Pero yo soy fiel a mi humilde blog (GRACIAS A TODOS!) y lo voy a contar aquí.
 
Para empezar saqué a mi madre de casa y nos fuimos de compras.  Al principio bien.  Luego ya no tan bien.  Mi madre se considera una venerable ancianita (juas) y además somos una familia de obsesivos compulsivos, mi madre incluida.  Ahora con el calor, vuelven a dar la brasa desde todos los medios de comunicación sobre las precauciones a tomar para evitar los golpes de calor.  Como los grupos de riesgo son las niños y los ancianos (y los nórdicos, pero les da igual, siguen subiendo al Park Güell a las tres de la tarde) y mi madre es una venerable ancianita, está obsesionada con el consumo de líquidos y helados, y las tiendas con aires acondicionados de potencia polar (de ahí mi gripe AA, de los aires acondicionados).  Así que me obligaba a comer un helado, horchata o granizado a cada media hora más o menos, lo quisiera o no.  Acabé hinchada como un pez globo.  También la llevé a comer a un japonés y no le gustó porque le habían servido demasiado arroz:
 
- Me han puesto tanto arroz que estoy empanzurrada!!
- No habértelo comido, pues!
- Y no me lo comí.
- Pues si no te lo comiste cómo te ha podido empanzurrar?!
 
Hala, ya tengo a mi madre de morros.
 
Después de comer la subí a un autobús y la envié para casa (porque las venerables ancianitas para evitar los golpes de calor deben dormir la siesta en las horas de más calor), y me fui a un centro comercial del extrarradio donde había quedado con unos amigos.  Subí a un autobús, que resultó no ser el autobús correcto, y me dejó en una zona despoblada desde donde tuve que caminar media hora a pleno sol y casi me da un jamacuco antes de llegar a los quince grados centígrados del interior del centro comercial.  Ahí estábamos dándonos regalos los unos a los otros cuando me sonó el móvil.
 
-  Hola soy V! Feliz cumpleaños!  Que estoy preparando la cena para esta noche, quieres algo especial?
-  Mmmmm, no.  Cualquier cosa me está bien.
-  Valeeeee!  Luego te digo a que hora tienes que estar en casa de A.!
 
Pasan dos minutos y vuelve a sonar:
 
- Hola vuelvo a ser yo, feliz cumpleaños!  Que no se si te apetece que se vengan R., y Eli!
-  Vale, si invítalas
-  Valeeeeeee!
 
Pasan dos minutos.  Vuelve a sonar
 
-  Holaaaaa, soy yo!  Que se vienen las dos y Eli dice que se va a traer a su novio!
-  NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!  El novio nooooooooo!!
-  Arg!  Pues ahora cómo le digo que no?!  Cómo le digo que no lo traiga?!
-  Nada, déjalo, podré soportarlo.
-  Joder!  Te has enfadado, no?  Ya está, ya te has enfadado.  Joder, es que no he sabido decirle que no.
-  No me enfado, tranquilo, déjalo, no pasa nada.
-  En serio?
-  En serio.
-  Valeeeee, te llamo luego!
 
Mis coleguitas se están partiendo el culo de mi y de V., que se ha autonombrado mi relaciones públicas.  Pasan tres minutos:
 
-  Hola soy M.!  Lo sientooooo, no voy a venir a tu fiesta, lo siento perdóname, buá bá buáaaaaa!!
-  Pero que te pasa?!
-  Que saliendo del curro he visto un accidente de tráfico y estoy muy alterada y no voy a poder ir.  Se lo he dicho a V. y se ha puesto como locoooooo!  Pero no puedo ir, bua bua buaaaaa!
-  Vale, tranquila, lo entiendo, descansa y no te preocupes.  Cálmate.
-  Si es que estoy de los nerviooos!  Y encima V. va y se enfada conmigoooo, y ahora tu también te vas a enfadaaaaar!
-  Que no, que no, que no me enfado, de verdad, que lo que importa es que estés bien, ya lo celebraremos otro día.
-  Vale, lo celebramos otro día.  Mañana no, eh?  Que me voy a escalar con Charlie Brown.
-  .... a escalar...? 
- ...... si.... mmm...  para calmarme un poco....eso... si.  Es que hoy.... mañana... esto.... ya te llamaré.
 
Pasan diez segundos y....
 
-  Soy V.  Has hablado con M., no?  Tendrá morro!  Será posible?!  Y encima tengo que llamar yo, que la tía ni se acordaba de que me tenía que ayudar!  Y ahora que hago?  No llego, está todo por hacer, voy a tener que pedirle ayuda a R., joooodeeeeer!
- Vale (suspiro).  Ante todo mucha clama.  Es mi cumple, si yo no me enfado no se enfada nadie, de acuerdo?  Yo en cuanto salga de aquí paso por casa a cambiarme y vengo a la tuya, te ayudo con la cena y nos vamos juntos a casa de A.
-  Vale, gracias!!  Te espero!!!
 
Y así es como acabé en casa de V., organizando mi propia fieshta sorpresa.   Que ya no era sorpresa era evidente, y con los organizadores peleados, ya no sabíamos ni si se podía considerar una fieshhta.
 
 
No se separen de sus pantallas, la segunda parte en breve.