lunes, 20 de abril de 2009

Toshi ha vuelto!

Voy bastante avanzada en mi curso de Linux. He comprendido ya que dominar el mundo será ardua tarea, pero peor lo tenía Goldfinger que usaba MS-DOS ( pringao ¬¬ ). Como los malos de las pelis de James Bond, ya estoy desvelando el plan antes de tiempo.


Por qué los villanos durante la Guerra Fría tenían siempre un gato de angora? A mi los clichés del cine es que me pierden. Gatos de angora... Voy por la lección 32 de 135 lecciones (tranquilos, son muy cortitas) que tiene el curso, y en mi mente ya se ha afianzado la idea de que cuando resuelva con éxito el examen final, además del diploma de linuxera me darán un gatito de angora para mi carrera criminal. Lo que más me preocupa ahora es: Cómo diablos calculan la previsión de gatitos de angora que van a necesitar?



Administrador 1: Pacooooo, que nos van a faltar tres gatos

Administrador 2: Joooobar... habrá que suspender a tres pringaos, que hemos hecho corto!



O la otra versión:



Administrador 1: Cariño, mira... que te traigo seis gatitos más, que en esta edición los estudiantes eran especialmente obtusos

AdminCariño: Perooo Chemaaa, que ya no cabemos en casa, o les apruebas y que se lleven los putos gatos o se los mandas a tu madre, que yo ya no puedo con tanto pelo!



Yo, la verdad no se si me ganaré el gatito o no, porque para empezar en lugar de estudiar estoy escribiendo esta chorrada (que para realidad virtual, la que llevo yo en la cabeza), pero encima, ya en las primeras lecciones he tenido problemas:


(durante la simulación de instalación):

"Ahora Debian nos va a preguntar si queremos eliminar los paquetes relacionados con la tarjeta PMCIA, le decimos que si, puesto que nuestro ordenador es de sobremesa y no los vamos a necesitar!



Cuca (sola en su cocina): NOOOOOOOOOOO!! Que el mío es portátil!!



Y otra más:



"Seguidamente vamos a configurar el servidor"

Cuca: Pues a Telefónica no le va a hacer ninguna gracia...



Repito: En peores plazas hemos toreao.


Para los experimentos con Linux he decidido resucitar a mi gran amor... mi pequeño gran Toshi! Ese gran amigo, compañero en mil batallas, placa base del año 99, Windows 98, OpenOffice (porque le borré el Office de Windows en un formateo y en el año 2006 encontrar un Office para el 98 fue imposible, y el pobre cacharrín no tenía capcidad para el Windows XP, ni el 2000 ni ningún otro), con poca memoria más que mi iPod de 8G... ese portátil que pesa como tres ladrillos, sin dos teclas que se comió el gato... ains, que me pongo sentimental...



Pues ayer lo saqué de su bolsa, le limpié el polvo y los trilobites incrustados, lo enchufé un ratín para que recargara su mísera batería (si la batería tiene una autonomía de cinco minutos, y el conjunto pesa como una vaca, sigue siendo portátil?) y finalmente lo encendí. Aguanté la respiración y... se encendió! Me salió una pantalla negra con letras blancas ("ya soy hacker ya soy hacker!" grité, pero fue una ilusión efímera) que decía no se que rollo de enabled/desabled y me preguntaba que si yes o no. "Mmmmm. Yes?" Le doy al "yes", Toshi se pone a hacer sus cositas... y de repente veo aparecer el fondo de pantalla azul de Windows "Aleluya!". Y me aparece el mensaje ese coñazo de "WIndows ha detectado el cambio de horario primavera/verano, etc.." Le digo que si... y me sale aproximadamente esto:



"Confirme que la fecha y hora actual es 14:45h del 24 de abril de 1999"



"1999?! 1999?! A ver, Toshi mi amor no te asustes, pero... tus has visto Good Bye Lenin? Si te digo la verdad no te dará un soponcio? Pues agárrate los machos, McFly porque estamos en 2009!"



Y Toshi se quedó tan pancho. Funciona de maravilla. Incluso guarda todos los archivos que le dejé en su día, las fotos, los trabajos, la música que escuchaba en el 2006! Comprad acciones del papá de Toshi! Diez años de servicio. Fallos de hardware (sin gato mediante): 0. Formateos: 2. Mudanzas: 3.



Y cuando por fin funcione con Linux, dominaré el mundo, hackearé cuentas suizas en busca del oro de los nazis y me compraré la butaca de cuero (el teléfono rojo me lo presta Ani, la hijita de cuatro años de Eli. Hace sonidos de animales pero para empezar creo que ya me sirve). MUAHAHAHAHAHAHAHA!




P.D.: Un amigo dice que mi Toshi es tan viejo que en lugar de arroba tiene un ammonites. Será...!


Bocadillo del día: Hoy sin bocadillo, demasiado curro para bajar al bar.

jueves, 16 de abril de 2009

En peores plazas hemos toreao

No me ha pasado nada grave, ni he abandonado el blog (válgame diox, si es como un hijo tonto, que lo quiero aún sabiendo que no vale un churro!), pero ya nada es como antes...

Naaaaaaaa. No pasa nada en realidad. Me han cambiado de sitio en el trabajo y donde estoy ahora me ve la pantalla del ordenador todo el mundo, y no es plan de abrir el blog ahí en medio. La ecatombe laboral ya ha pasado, y no quiero hablar de ello porque hemos salido hasta en los periódicos, y ahora lo que toca es levantar el chiringuito de sus cenizas. Por eso hay que arrimar el hombro (algunos más que otros, como sieeeeempreeeeee) y a día de hoy no sólo soy la secre de Superjefe y sus cuatro departamentos, sinó que también me han encargado de dar soporte a los abogados, a producción, a recepción, a mantenimiento,... los comerciales llevan tiempo batallando para que también les heche una mano. Joputaaaaaaas!!!! Dejadme vivir!! En casa todo perfecto, se arregló la tubería y la nevera.

Cambiando de tema, me leí un libro buenísimo: Snow Crash. BUENÍSIMO! Y conste que no me llevo comisión. Me gustó tanto que cuando pensaba en él salivaba como un perro de Pavlov. Y cuando lo terminé, antes de dejarlo en la estantería, lo besé. Dos veces. Pero que bueno!! Pertenece a una rama de la ciencia ficción que se llama cyberpunk, rollo Matrix, para que se me entienda. Luego de leer el libro decidí que de mayor quiero ser hacker. Si, voy a cumplir los treinta pero aún no soy mayor, vale?

Tengo Güidows vista, y como para ser hacker con Vista no llegas a ningun lado, decidí que usaría el ordenador viejo para trastear con Linux, ya sabeis, los experimentos con gaseosa. Me apunté a un curso que ya va por la mitad, pero con el follón en casa y en la oficina apenas he podido hacer nada y veo mi sueño de dominar el mundo alejarse de mi.

Da igual, en peores plazas hemos toreado, como digo ultimamente. El fin de semana me pongo las pilas y para cuando acabe el curso me habré comprado un gato de angora y una butaca de cuero. No se, cuando me imagino dominando el mundo me veo riendo malvadamente mientras acaricio al gato, sentada en mi butaca de cuero al lado de un teléfono rojo.

A ver si tomo ya la costumbre de actualizar el blog desde casa y le doy más vidilla a esto.


Bocadillo del día: Jamón serrano pasado por la plancha. Rico rico.