jueves, 19 de marzo de 2009

Mi nevera y otras desgracias

 

 

 

La nevera no funcionó en toda la noche, y por la mañana saque todo lo que contenía y me lo llevé a casa de mi mother.  Mi madre me decía "Pero hija, todas las neveras hacen ruiditos cuando se encienden" "ya mother, pero la mía parece que te esté disparando", "niña, el glú glú glú es normal", "el glú glú tal vez, el TACATACATACA no!" "hay, chiquita, que problemas e buscas, pruébalo otra vez", "que no mamá, que se va a quemar el motor!", "tu pruébalo".

 

Volví a mi casa, enchufé la nevera.  Funcionó.  Ni ruidos raros, ni tembleques, nada.  Japuta!  Mis electrodomésticos no me tienen ningún respeto!  Dos días más tarde me dio un amago de ataque de ansiedad cuando sin ningún motivo aparente se apagó.  Por suerte ya me habían avisado de que podía pasar: fallan los enchufes.  La cambié de enchufe y volvió a funcionar.

 

En cambio lo que ha ido a peor es el fregadero.  Descubrí que el tapón está en el desagüe general, y que hasta que no me compre una canoa no puedo volver a usar la lavadora.  Es decir que la inundación que provoqué la semana pasada tuvo más que ver con la tubería general que con el sifón ausente.  Mi casero ha confesado que limpió los pinceles en el fregadero así que tenemos dos opciones.  Una, hay un tapón de pintura.  Dos, el disolvente se ha comido las tuberías de PCV.  En cualquier caso, él se hará cargo de la reparación.

 

Pero eso no es todo amigos!  Las parcas que tejen mi destino no me dan respiro.  Ha llegado la factura del gas:  Me cobran 505 euros (para mis amigos del otro lado del charco, son unos 657$) de los meses de enero y febrero!!  Que yo no vivía allí, pero ya está hecho el cambio de cuenta.  Mi casero ha protestado a la compañía del gas, que vendrá a revisar el contador.  Y en última instancia se hará cargo él de la factura, pero de momento soy 500€ más pobre.

 
 

El día que llegue a mi casa y todo funcione, no os preocupéis.  Os lo haré saber.

 

 

domingo, 8 de marzo de 2009

Cuca tiene una maldición (con las neveras)

Voy a estructurar esta entrada en dos partes.  La primera se titula "Que bien, ya tengo para actualizar el blog" y la segunda "Esto es una maldición gitana".  Let's go, babies!
 
1. Que bien, ya tengo para actualizar el blog
 
Al poco de mudarme (hace dos semanas ya?) me percaté de que en el lado izquierdo del fregadero el agua quedaba estancada.  Vamos, lo que popularmente se llama estar atascado.  Me metí debajo del fregadero en un alarde de feminidad, en pose "manolo" y enseñando la hucha (la rajilla del culo, hablando en plata) y comprobé que el sifón tiene una tapita desenroscable especialmente diseñado para estos menesteres.  Puse un cubo debajo, desenrosqué y empezaron a caer grumos blanquinosos que olían a disolvente.  Rasqué con el mango de una espátula y no dejaba de caer esa masa maloliente.  Con las pruebas del delito en el fondo del cubo, y sabiendo que mis caseros pintaron el techo de la cocina antes de alquilarme el piso, deduzque acertadamente que habían vaciado los restos de pintura plástica en el fregadero.  Pintura plástica, que no se disuelve y atasca fregaderos...  Además, el disolvente había carcomido la junta de goma, que habría que cambiar.
 
Hoy sábado he decidido salir a comprar la junta.  Me he llevado la tapita del sifón como muestra, y ya que iba a estar dando vueltas por ahí un buen rato, he dejado puesta una lavadora para tenderla a la vuelta.  Llegados a este punto, los expertos en fontanería ya me deberían estar dando racimos de collejas.  Prosigo.
 
Tralarí  tralarí  tralari larí!
 
He ido a la ferreteria, a comprar toallas, a la droguería a por champú, a un todo a cien a por menaje de cocina y velitas, al súper...
 
 
Tralarí  tralarí  tralari larí!
 
 
En la pescadería tenían el rape fresco y el salmón en oferta!!  He comprado cuatro kilos de pescado, porque ahora tengo un ESTUPENDÍSIMO congelador, y mañana le llevaré la mitad del pescado a mi madre.  He pedido que me dieran la cabeza del rape (esto es de maruja premium, mi madre estará orgullosa) para hacer sopa.  Y nos daremos un atracón de pescado fresco para comer.
 
 
Tralarí  tralarí  tralari larí!
 
 
Llego a casa, dejo las bolsas, llamo a mi madre "Mamá, he pedido la cabeza del rape!", voy a cambiarme de ropa, me pongo las pantuflas...
 
 
Tralarí  tralarí  tralari larí!
 
Entro en la cocina...
 
CHOF! Una pantufla  CHOF!  La otra pantufla.... ups...
 
La cocina era un pantano.  Porque la lavadora desagua en el sifón del fregadero... sifón que estaba abierto porque me había llevado la tapa conmigo.  Me merezco esto por ser tonta del bolo.  Me pongo a recojer agua con toallas y  luego con la fregona.  Cuando la cocina empieza a tener mejor aspecto pienso "Que guay!  Puedo escribir un post sobre esto!"  Pues no quieres sopa?  Toma dos tazas!
 
 
2.  Esto es una maldición gitana
 
Justo decir esto salta el diferencial (lo que un manolo llamaría "fundir los plomos") y me quedo a oscuras.  Como hace todo el mundo, salgo al rellano y efectivamente, hay luz, el problema es de mi piso.  El agua ha cortocircuitado algo.  Me esmero más en secar el agua restante, a la luz de unas velas, abro las puertas de las terrazas para que circule el aire, y me espero un ratito para dar la luz.  El diferencial salta de nuevo.  Hay algo que no va bien...
 
Me sereno un poquito y pienso con lógica.  Si algo se cortocircuita es que está encendido, y que es lo único que está encendido?  La nevera.  Oh, my god!  La nevera no!  Pues si, la nevera si.  Una vez desenchufada di la luz y no se fué más (que siempre decimos "se fue la luz" pero a dónde va?  Es obio que en tu casa no está, pero a dónde ha ido?  Ha regresado a la central eléctrica?  O se va de bares?).
 
Con todo mi pequeño cuerpecillo en tensión consigo moverla sin que me caiga encima y debajo hay un charquito de agua.  Lo seco con cariño, me espero otro ratito y al volverla a encender...
 
No se va la luz
No saltan chispas
No sale humillo
 
Simplemente ha empezado a hacer el mismo ruido histérico que hizo cuando mi amigo V. la rompió el día de la mudanza (ver capítulo anterior).  Intento calmarla apretando botoncitos, enchufando y desenchufando, diciéndole cosas bonitas pero nada funciona.  Le mando un sms a M., que fue quien consiguió arreglarla para que me llame en cuanto pueda (se que estará en el futbol con su padre), le mando un sms a Eli que está pasando el fin de semana fuera, le mando un sms a V. para que empiece a preparar el talonario y V. me llama: "Pues que pague M. la reparación, porque es evidente que no la arregló bien.  Ahora la llamo y se lo digo".
 
Amigo?  He dicho que V. es mi amigo?  He dicho yo eso?!  Lo que es es un PEDAZO DE CABRÓN!!  Será necio?!  Me esperaba que se negara a pagarla, pero que después de romperla (resumo los hechos: al enchufar la nevera el día de la mudanza, como estaba caliente ésta empezó e emitir un molesto pitido.  V. se hartó del pitido y aunque le advertimos de que no lo tocara fue, y le dió tan fuerte que hundió los botones, se puso nervioso y en lugar de pedir ayuda intentó arreglarlo arrancando el frontal, sacando de sitio los botones, los cables, el display y las placas de circuitos, y dejando la nevera turulata) que intente convencerme de que debe pagarla M. me parece de una bajeza despreciable.
 
Por supuesto, también es culpa mía, aunque no se hasta que punto por apagarla se puede haber estropeado justo del mismo modo que la otra vez.  En todo caso, no tengo nevera.  Me pasa en todos y cada uno de los sitios en los que he vivido.  Es llegar y quedarme sin nevera, ya sea por gentileza de la compañía eléctrica, de mis compañeros de piso o de torpeza propia y ajena.  El caso es que ya soy experta en adobar, salar, curtir, desecar y otras técnicas de conservación de alimentos sin frío (llevarle la comida a mi madre implica el uso de frío ajeno).
 
 
PD:  Me acaba de llamar M., mañana se pasará a merendar y analizaremos la situación.  Hemos dejado a V. a caer de un burro y ya me siento mejor. 
 
Ahora lo importante es:
1.  Llamar al servicio técnico mañana a primera hora.
2.  Convencer a mi jefe de que he vuelto a romper otra nevera y que me de un dia de vacaciones para esperar al técnico.
3. Sacar el rape a la terraza y que se conserve en virtud del frío de la madrugada.
4. Encontrar algo punzante, oxidado y retorcido que hincarle a V. en las entrañas.
5. Taturame a fuego: No volver a salir de paseo con el sifón en el bolso y dejar puesta la lavadora.