miércoles, 25 de febrero de 2009

Empezamos bien el año

Lo voy a soltar a bocajarro:  Me he mudado.

 

Pero no de blog, aunque lo pueda parecer.  Me he mudado de casa.  Mis opciones inmobiliarias han dado un triple salto mortal y desde el sábado estoy viviendo en otro lado.  He pasado de tener una habitación a tener una habitación y un vestidor, de tener una salita con cocinita office a tener un gran salón y una cocina ENORME.  De tener un balcón a tener dos terrazas,… de subir dos pisos a pié a subir cuatro pisos a pié, pero no se puede tener todo!  Ah, y más barato.  Y mejor comunicado y más cerca de la civilización.

 

El piso es de unos conocidos, que llevan un año desesperados porque por circunstancias familiares se tenían que mudar (un ático sin ascensor, y un piso de una sola habitación más vestidor no son muy cómodos para dos adultos y un bebé), y no vendían el piso ni a la de tres.  Así que me lo alquilan a mí a un precio muy bueno, me dan muchísimas facilidades y me dejan todos los muebles.  Todo muy precipitado, pero a pedir de boca.  Ningún problema.  Bueno, me dejan lavadora, nevera y lavaplatos, pero se llevan el microondas.

 

Todavía me estoy acostumbrando pero la verdad es que el piso mola!  Es tan grande para mis poquitas pertenencias que las repisas y estanterías que están a la vista están llenas, pero abres los armarios y están vacíos porque no tengo nada que poner en ellos!

 

Mis amigos se organizaron para ayudarme con la mudanza (cuatro pisos de escaleras no son moco de pavo).  Y la acabamos en un solo día tras cuatro viajes de coche.  Yo pensaba mover el grueso de la mudanza este fin de semana pasado, pasar unos días más en mi minipiso para acabar de arreglar cosas, y luego mudarme definitivamente el sábado siguiente.

 

Pero mis amigos parecía que hubiesen desayunado anfetaminas, porque aparecieron en plan vikingo, se liaron la manta a la cabeza y acabé a las ocho de la tarde con un minipiso vacío y el comedor del ático lleno de cajas y bolsas de pared a pared.  De hecho yo ya tenía las bolsas preparadas de la noche anterior, pero me trajeron cajas de cartón y se esperaron en el coche mientras yo llenaba más y más cajas, y mochilas, y yo les decía "pero con esto ya está" y ellos "no, no, nos lo llevamos todo!". 

 

La mudanza…V. se llevó todo el protagonismo.  Se apareció cuando ya habíamos subido el primer cargamento de bolsas al ático (tenemos la teoría de que estaba agazapado detrás de un contenedor, esperando a que acabáramos).  En el segundo viaje se quedó arriba charlando con los caseros que se habían pasado a buscar algunas cosas (más tarde nos decía que gracias a él no se habían llevado la ducha de la terraza, que les había puesto cara de pena.  En cambio, nosotros jadeando por las escaleras no despertamos su compasión).  En el tercer viaje desapareció porque, según nos confesó luego, esa misma mañana se había encontrado una ladilla (si, mis amigos a veces no tienen respeto ni por su propia intimidad…) y tenía que encontrar una farmacia que abriera a mediodía para comprarse una crema.  Que es lo que me pregunto, si lo sabes desde primera hora, porque te esperas hasta que están cerradas todas las farmacias del barrio para anunciar que necesitas una desparasitaria con urgencia?!

 

Nos llamó mientras M. y yo íbamos en el cochecito de M., tan cargado que al bajar del bordillo había rozado el chasis, para pedirnos que nos desviáramos para comprarle una crema desparasitaria en una farmacia que creía que podía estar abierta.  Le mandamos a la porra, pero luego M. se apiadó de él y una vez descargamos el coche le llevó a buscar una farmacia.  Cuando volvieron bajé a por pizzas y refrescos, y momento que aprovechamos para enchufar la nevera.  La nevera pitaba como una loca, e iba a seguir pitando hasta que alcanzara la temperatura óptima.  V., que había calmado sus picores (si, se puso la crema en MI baño.  Le dije que si dejaba suelta por ahí a una sola de sus amiguitas crustáceas le iba a capar con las tijeras de podar), y estaba más tranquilo, decidió que lo mejor era darle al botón de "supercongelación".  Pero no tiene manos, tiene pezuñas,… y hundió el botón.  A la nevera no le sentó nada bien y empezaron a oírse ruidos muy desagradables.  V. se puso nervioso y decidió arreglarlo por su cuenta.  Para ello arrancó el frontal de la nevera, y liberó el botón.  Pero luego no sabía volver a poner los cables en su sitio.

 

Cuando por fin pidió ayuda y vi el estado de mi nueva nevera, al principio me dio un síncope.  Luego me lo tomé con calma "si no lo arreglas, me pagas la nevera".  A las dos horas M. había conseguido reestablecer la normalidad en mi nevera, y nos preparamos para hacer un cuarto y último viaje en coche.  Esta vez, aprovechamos los remordimientos de V. para obligarle a subir las cajas más pesadas.  Que se chinche!

 

Cuando a las nueve de la noche mis amigos se fueron, y tuve tiempo de serenarme y darme cuenta de que me había mudado,… también me di cuenta de que no tenía ni sartenes, ni cazos, ni ollas, ni microondas ni nada de menaje de cocina excepto platos, vasos, mi minipimer y la tostadora.

 

Llevo tres noches cenando tostadas…
 
 
Bocadillo del día:  Pechuga de pollo a la plancha con queso.
 

viernes, 6 de febrero de 2009

Mi monito me mima

Cuando salgo del trabajo estoy tan agotada que no ceno, y cuando me meto en la cama no puedo dormir del tirón y me despierto agotada. Ayer soñé que la vecina se dedicaba a llamar a mi puerta.  La jodida vecina me tuvo despierta toda la noche (se que es muy raro, lo se), porque cada vez que llamaba al timbre en sueños yo me despertaba de verdad, y así durante toda la noche.  Yo me dormía, la vecina llamaba y yo me despertaba.  Y vuelta a empezar!
 
Así que voy como arrastrando las orejas por el suelo de la oficina, pero no soy la única.  Con el anuncio del despido del 30% de la plantilla, efectivo dentro de un mes (cuando autoricen el expediente), uno de cada tres de nosotros es un muerto viviente.

 

Pero no hablemos de esto. 

 

Estoy muy cansada, mucho, y se me olvidan las cosas.  Se me olvidó que había escrito un post sobre alienígenas progres.  Lo escribí en un momento en que o me aislaba del resto de curritos o me ponía a gritar.  Y luego de publicarlo lo olvidé.  Y cuando han llegado los comentarios a mi e-mail he estado a punto de girarme a mi compañera y decirle

 

"Tía, me llega un spam rarísimo sobre cucarachas, alines, progres y Iker Jiménez".

 

He reaccionado a tiempo.  He releído el post.  Me he reído mucho con los comentarios.Y he  vuelto en mi misma.  Y me he comprado por internet un mono volador con sonido, para animar el cotarro en la oficina.  Vedlo aquí: 

 

http://www.youtube.com/watch?v=IOBI6Py_HTY

 

Espero que el mono llegue antes que el despido de mis compañeros, o no tendré con quien jugar!!!

 

 

lunes, 2 de febrero de 2009

Hijos de aliens progres

Leo por ahí, que las pirámides se construyeron de dentro hacia fuera.  Dejando de lado la perogrullada, los hay que han vuelto a sacar el tópico de que las pirámides las construyeron los alienígenas.

 

Pero vamos a ver…

 

De verdad creéis normal que los alienígenas se peguen años luz de caravanas, comida de area de servicio,  cintas de Grandes Éxitos y interminables partidas de veo veo (y si vienes de Orión, hablamos de cientos de años jugando al veo veo) para llegar a la Tierra y ….

 

Hacer círculos en el maíz.

Dibujar pajarracos en Nazca

Acarrear pedruscos en Egipto

… me dejo cosas y ahora mismo no me vienen a la mente… (añadidlas vosotros)

 

Ah, si!  Y crear la Cienciología (juas juas).

 

Es que los alienígenas me recuerdan a mis compañeros de colegio hijos de progres, que pasaban los veranos en campos de trabajo, limpiando el sotobosque, levantando muros y sacando guaro de los corrales… y pagando por ello!

 

Pobrecitos…

 

 

 

Bocadillo del día:  Queso.  Y deberías provar el de atún con anchoas.  Glamour tiene poco, pero está tremendo.