viernes, 26 de diciembre de 2008

Muy señores míos

Muy señores míos de la compañía eléctrica (dos puntos)

Les agradezco el interés que se han tomado en aliviarme de mis tareas domésticas. La nevera ha sido descongelada satisfactóriamente, no quedando ni una pizquita de hielo. También les agradezco la deferencia que han tenido para conmigo al dejarme las verduras en remojo. Es una grata sorpresa llegar a casa y descubrir que las patatas ya están lavadas, incluso han grillado. Si tuviera un huerto podría plantarlas y obtener un sustento para el crudo y largo invierno.

Crudo y largo, sobretodo, ya que en mi hogar todo es eléctrico. La calefacción, el agua caliente, la vitrocerámica, el horno, el microondas,... Crudo... cruda me tengo que zampar la cena, señores de la compañía eléctrica! Les agradezco de veras su intéres en introdicirme en las bondades de la alimentación crudívora, pero la verdad es que hace un poquito de frío (un poquito, nada más, eh? Debemos estar a unos cinco grados), y sin calefacción ni agua caliente, lo más adecuado era una sopita caliente, no un bocadillo y una manzana pocha. Vamos, digo yo, aunque claro, que voy a saber yo.

Ah! Casi lo olvido. También han tenido el detalle de proporcionarme una vigorizante ducha de agua helada, lo agradezco de todo corazón. Cuando al ir a rescatar mi bandejita de fruta, y sin ver que estaba encharcada de agua del descongelado, me he rociado de agua sucia y helada todo el pectoral (en mi hogar sin calefacción!) grité "Dios bendiga a las madres de los amados señores de la compañía eléctrica!". Con el puño en alto.

Sólo tengo una pega, que espero que no les ofenda si me tomo la libertad de comentarles: Aunque yo les doy las gracias por las molestias que se han tomado en mi beneficio al dejarme sin suministro eléctrico justo cuando no voy a estar en casa durante dos días, mi parquet no es de la misma opinión, y el charco de agua de descongelar la nevera no le ha sentado muy bien.


Sólo me queda despedirme de ustedes dándoles nuevamente las gracias y desearles unas felices fiestas y un próspero (próspero seguro, si siguen facturándome lo que les de la real gana, y además subiéndo la tarifa de la luz. Que yo sinceramente creo que hacen los cálculos como en las partidas de rol, tirando dados) año nuevo.

Atentamente:

Cuca

jueves, 11 de diciembre de 2008

Cría Cuervos (II)

Cuando vivía en casa de mis padres, allá por el jurásico, estaba suscrita al National Geographic.  Me di de baja hará unos años por motivos varios y tras varias peripecias quedé un poco cansada de los del RBA (la editorial de NG).  Por ejemplo, tuve que pagar una comisión en el banco (mamones) para que no admitieran más facturas de RBA, porque siempre me las "mandaban por error" y como la subscripción es anual, y el plazo para devolver la factura era ridículo, pues tócate los cascabeles!.

 

Hace unas semanas los de NG llamaron a casa (de mis padres) para ofrecerme darme de alta de nuevo con una oferta maravillosa: Subscripción a un año de revista, doce números, más dvds, más extras, todo por 17€.  No está nada mal la oferta.

 

Como yo ya no vivo allí, contestó al teléfono mi padre, que es de la cofradía de la virgen del puño cerrado.  Les dijo que yo ya no vivía allí, pero que aunque yo no estuviera interesada, él si lo estaba y se subscribió.

 

Cuando llegué a casa me lo contó y yo dije que si me dejaban echarle un ojo a la revista cuando llegara, no tenía ningún problema en pagarle la subscripción a mi padre, pero que como le conozco, hasta que no empezara a llegar la revista no le daría el dinero (si os parece muy mezquino por mi parte, esperad a leer más entregas de Cría Cuervos).

 

A los pocos días llegó la carta de confirmación de alta a NG.  Yo saqué veinte euros del monedero y se los entregué a mi padre con la pose de "y quédate el cambio, chato".  Mi padre me mira y dice:

 

-         Y porqué me das esto?

-         Por la subscripción al NG, que dije que te la pagaba yo.

-         Ya la has pagado, mandé que te lo cargaran en la cuenta corriente.

 

…. QUE?!  CÓMO ES POSIBLE?!

 

Cagoentoloquesemenea!!

 

O sea, me cago en el banco que después de hacerme pagar por cancelar una domiciliación vuelven a aceptar facturas de RBA cuatro años más tarde!

 

Me cago en mi progenitor que no tiene ningún escrúpulo en comprarse caprichos con dinero sacado de mi cuenta corriente sin mi permiso ( y lo más extraordinario, sin tener los datos de mi cuenta corriente!)!!

 

Pero sobre todas las cosas…. ME CAGO EN RBA, QUE HA HECHO UN CARGO EN MI CUENTA CORRIENTE, SIN MI AUTORIZACIÓN!!!

 

AAAAAAARRRRRGGGGGGGG!!!!!

 

No voy a cargar contra RBA/NG, porque al fin y al cabo esta vez si quiero la revista, pero como se pasen un pelo la voy a liar, porque no tienen ninguna prueba de que yo haya autorizado nada.

 

Ah!  Y los veinte euros que había sacado del monedero se los quedó mi madre.  Si es que lo mío no son padres, son acreedores.
 
 
Bocadillo del díaQueso
 
 

martes, 2 de diciembre de 2008

Cría cuervos (I)

Como ya he dicho, mis padres se merecen un blog sólo para ellos.  Hace dos semanas mi madre me comentó que me iban a regalar un calefactor/radiador/trasto-que-de-calor para navidades, y que me lo iban a regalar ya para que no pasara frío en el minipiso.

 

El sábado estaba yo durmiendo la siesta enrollada en el edredón de plumas como una oruguita cuando sonó el teléfono:

 

-         Niña, que soy tu madre! – ruido de fondo, como de centro comercial – que ya te hemos comprado el regalo de Reyes.

-         Que bien mamá, mañana me paso a buscarlo.  Que clase de estufa me habéis comprado?

-         No, no al final no es ninguna estufa, es una báscula de baño!

 

… estooooo... PERDÓN?! 

 

Hay cinco grados ahí fuera y mi madre me regala una báscula de baño??!! 

 

-         Mamá, no quedamos en que sería un calefactor?! –Estoy intentando no gritar.

-         Ya, pero como bascula tampoco tienes…

-         Que leches, yo quiero mi calefactor!! – Mi madre debería haberme visto, enrollada en el edredón, con el pelo a lo loco y aferrando el teléfono con los nudillos blancos.

-         Bueno hija, bueno, no te pongas así, ya te buscamos uno.

 

Serán …!  Porque sabéis lo que ha pasado, no?  Que han ido a la tienda y han visto:

 

  • Calefactor: Treinta y pico euros
  • Báscula de baño: Diez y pico euros.

 

Pues nada, que sea una báscula de baño.  Así cuando tenga frío me podré pesar.

 

Regalo padres. Razón aquí.

 

 

Bocadillo del día: Pechuga de pollo a la plancha