lunes, 22 de septiembre de 2008

El hotelillo ese..

La he liado gordaaaaa!!

Esta semana tenía que venir uno de nuestros compis indios (de India) de visita a la central. El chico no es ni siquiera de mi departamento, pero como en su día mi jefe fué el jefe de la oficina de Mumbai (si, tener al jefe a choporrocientos miles de kilómetros es un lujazo), cuando viene algún indio de visita me lo como con patatas. A él, a su billete de avión, su hotel, sus taxis, sus menús adaptados, su inglés,... pero por lo general la experiencia es positiva. Excepto por aquel individuo que pretendía cobrar el seguro por el robo del portátil, y acabé en comisaria contándole una historia surrealista a un mosso de esquadra que todavía se debe acordar de mi.

A éste chico, el que tenía que venir hoy, no lo conozco en persona, pero por e-mail parece muy majo (así han empezado cientos de historias desastrosas de contactos por internet...). Como siempre, pidió el visado rápido y corriendo, el billete de avión con unas escalas rarísimas, cosa de la lógica oriental, supongo, y llegó el momento del hotel...

Y ahí he metido la pata hasta el fondo. La chica de la agencia me pasó referencias de hoteles, con su precio y foticos. Que dedicar varias horas en horario laboral a programar viajes mola un montón, no me quejo para nada. Y uno de los hoteles que me envió era acojonante, precioso, además muy masculino y me gustaba para el chico indio. Y un precio superbueno!!

Y encargué la reserva. Pues en algún momento del proceso, yo que se que pasó, que cuando me pasan la confirmación de reserva veo que el precio del hotel es de... atención... 200€ la noche!! Me muerooooooo!! Toda la empresa de recortes presupuestarios y yo mandando al indio, que además no es jefe ni nada (que es triste decirlo, pero sería una justificación) a un hotel de 200€ la noche!! Nos sale la broma por 1200€!!! Una semana!! Ay...

Lo he sabido hoy, que es lo que pasa cuando vas a trancas y barrancas por la vida, y el indio estaba ya al caer, así que vete tu a buscarle otro hotel. Y he pensado "Mira lo que te digo, que difrute el chaval, que al menos alguien se beneficie de mi error".

Y justo después de saber el precio del hotel, recibo un e-mail del amigo: que todavía no le han dado el visado, que si eso ya vendrá el miércoles. Voy a cancelar las dos noches que no va a pasar aquí... y por avisar con poco tiempo me las cobran igual!! Shit!! Que estaba yo por irme al hotel a robarme los jabones y las toallas!!

Cuando mi jefe tenga que firmar la factura vamos a tener que negociar... sobre mi vida.

Si queréis ver fotos del hotelillo ese de mala muerte, podíes hacer click aquí.

jueves, 18 de septiembre de 2008

El Titanic se hunde y yo con estos pelos

Seguimos sin nevera.  Sip.  Vino el técnico, no pudo abrir la puerta de la entrada y tuve que bajar a abrirle otra vez (curioso, sólo los técnicos de Fangor tienen problemas con mi portero automático, el resto de la gente no).  A lo mejor es que sólo quería ver cómo me espiñaba otra vez.

 

Da igual.  Trajo la pieza nueva, pero el hielo había ocupado el espacio de la puerta y no la pudo instalar.  Me explicó cómo hacerlo para que puediera montarla yo después de descongelar.   Descongelar... el Titanic se hundió con menos,  cómo cabe tánto hielo en esta nevera que es casi de juguete!!!  Finalmente lo conseguí.

 

Poner la puerta fue fácil... aunque el listo del técnico dejó puesto al revés el muelle que la mantiene cerradaasí que ahora la mantiene abierta.  

 

Si, es muy gracioso, me parto.  Billy Wilder, deja de meter mano en el guión mi vida!! 

 

Tengo que arreglarlo.  Y estoy taaaaaaaaan harta de hablar de mi nevera, que lo dejo aquí.  Punto y final.

 

El sector servicos y yo nos llevamos mal.  Por ejemplo:  Me regalaron un reloj digital de sobremesa (que no de bajoencimera) pero que no llevaba pila.  Me voy a la ferretería (el único lugar del mundo en que me siento femenina) a buscar la pila, que es una pila botón de un tamaño bastante grande:

 

Cuca:  Hola, me das una de esas pilas botón?

Chica 1: Cuál?

Cuca:  Esa de ahí, la grande.

Chica 1: Ésta?!

Cuca: Si, esa. Cuánto te debo?

Chica 1:  Es que esta no puede ser, te equivocas, es demasiado grande.

Cuca: Si, es que tiene que ser grande.

Chica 1: Pero no puede ser, porque estas pila son especiales para aparatos electrónicos.

Cuca: …. Pilas botón para aparatos electrónicos…no me digas…

Chica 1:  Estoooo… quiero decir, para aparatos electrónicos GRANDES.

Cuca: Es un reloj GRANDE.

Chica 1: Bueno, pero igualmente no te la voy a vender porque no sabes lo que estás comprando.

Cuca: ….!  (Vale, vamos a asumir que puede llevar razón).  Te traigo el reloj y lo miramos?

Chica 1:  Es lo mejor que puedes hacer.

 

Vuelvo con el reloj al día siguiente, ésta vez es otra cajera:

 

Cuca:  Hola, me puedes dar una pila para éste reloj?

Chica 2: Uy, no tienes la referencia de la pila?

Cuca: No.

Chica 2: Y las instrucciones del reloj?

Cuca: No.  Me lo dieron así (que es verdad, me regalaron el reloj pelado).

Chica 2: Pues no tengo ni idea…

Cuca (harta): Mira, véndeme esa pila grande de ahí.

Chica 2:  No te la puedo vender porque no se lo que te estoy vendiendo.  Tu trae las instrucciones y lo miramos, vale?

 

 

A tomar viento el reloj!!!  Ya no quiero la pila.

 
 

 

martes, 16 de septiembre de 2008

Más sobre el Técnico

Lo dejé en que el Técnico tenía que venir el lunes por la mañana.

 

Ya… por la mañana 

 

Me levanté tempranito, encendí el ordenador y estuve trabajando desde casa, sin ni una sóla noticia del técnico.  Como en el curro ya sabían que el Técnico venía dispuesto a reparar una lavadora, costara lo que costara, y que Conchita distingue perfectamente un modelo de un número de serie, los mails que me iban llegando traían bastante guasa (cabroncetes..).

 

A las doce ya me subía por las paredes, así que llamé:

 

-         Hola buenos días, mire, que tenía hoy una cita con ustedes…

-         Ay, nonononono, no!  Tiene usted que llamar al 902…

-         Pero si ya hablé con ellos y luego usted me llamó a mi.

-         Imposible, tiene que llamar al 902 y allí le pondrán en contacto con un técnico en reparaciones.

-         Si, con usted.

-         Pero llame al 902.

-         No, porque yo ya hablé con usted y tenía que haber venido hoy.

-         Imposible que hablara conmigo.

-         Ya.

-         Imposible del todo, vamos.

-         Ya.

-         Vamos, que llame al 902.

-         Ya.  Y porqué tengo su número de móvil? – Toma argumento!

-         ….

-         Lo ve?

-         ….. vaya….

-         Y quedamos para hoy por la mañana.

-         vaya

-         Y no ha venido. – O yo no le he visto, que en 40 metros cuadrados de piso es difícil.

-         ….

-         Cuándo va a venir?  - Punto de cabreo en la voz.

-         De que se trataba? – Fíjate, que manso está ahora.

-         De la bisagra derecha de la puerta del congelador interior de una nevera Fangon 114AF de bajoencimera. – Me he dejado algo?

-         … ahora ya no puedo pasarme… por la tarde..

-         Por la tarde… Y A QUE HORA?

-         Entre las cuatro y las seis? – Denoto miedo en su voz.

-         Va bien.  LE ESTARÉ ESPERANDO.

 

A eso de las cuatro y media, me suena el móvil otra vez:

  

-         Señora,está en casa?

-         Si. – Claro que estoy, no he salido en todo el día y estoy a punto de saltar por el balcón.

-         Pues porque no me abre?

-         Es que no ha sonado el timbre.  Pique más fuerte!

-         Vale, a que piso?

 

A que piso debe haber estado llamando?

- Segundo primera!

 

MEEEECCC!  Voy corriendo, le abro, vuelve a picar, le vuelvo a abrir, vuelve a picar, le vuelvo a abrir…otro bucle en el tiempo….

-         Pero porque no entra!? – Le digo al fin.

-         Pues porque no se abre!

-         Cómo que no se abre?!

-         NO, y baje a abrir ya!

 

Estupendo, cuando tenga arreglado el congelador me tendré que poner con el portero automático.   Voy bajando las escaleras, y cuando llego al último tramo, cuando ya veía al técnico al otro lado de la puerta de cristal…. resbalé.

 

Bajé ocho escalones surfeando sobre los talones, haciendo molinillos con los brazos, intando aferrarme a algo para evitar la caída y salvarme de un ostiazo brutal, las llaves y el movil salieron dando tumbos, me golpeé alternativamente con la pared y el pasamanos... pero no me caí… llegué al rellano cayendo plana sobre la planta de los pies:  HOP!  Pa verlo.  Me recompongo muy dignamente, pongo cara de "yo bajo las escaleras como me da la gana" y de "no me he caído, que me he tirado" y de "no me duele el tobillo que me he torcido ni el cabezazo contra la pared" y le abrí la puerta al técnico.

 

En ese momento, vi dos cosas:

 

Una, que el Técnico no me vió caer porque era miope perdido y estaba leyendo un albarán con la nariz tan pegada al papel que incluso se asustó cuando le abrí la puerta.

Dos, el portero automático funciona perfectamente.  El señor estaba tirando en lugar de empujar.  Y éste me tiene que arreglar la nevera…?

 

Lo acompaño hasta la cocina, le enseño la nevera.  Se la mira, se la remira…. De lejos y sin abrirla:

 

-         Yo no veo que le pase nada.

 

Yo lo mato!  Abro la puerta de la nevera y la puertecita del congelador, que está sujeta con palillos chinos se desploma.  El técnico en un alarde de reflejos, la pilla al vuelo:

 

-         Pues pa esto no tengo recambio.  Que yo pensaba que era la bisagra de arriba de la puerta de fuera de la nevera y es lo que he traído.  Y esto es la bisagra derecha de la puerta interior del congelador.  M'apunto lo que es, ahora que lo he visto, y ya te llamo cuando tenga la pieza, vale? – Le miro con cara sesina.

-         Yo ya sospechaba que no nos habíamos entendido – Me mira igual de mal que yo a él.

 

Y se piró.  Hoy vuelve.  Espero, de verdad,  haber acabado ya con este tema.
 

sábado, 13 de septiembre de 2008

Y ahora... el técnico!

Por dónde iba? Ah, si, quedé con Conchita que el técnico me llamaría el martes. Pues nada, todo el mártes con el movil a cuestas. Que es un peligro, porque ya me pasó una vez que se me cayó al water... U_U

Pasó el día sin pena ni gloria, y cuando apagaba el ordenador en el curro esa tarde pensé "éste ya no llama". Pero llamó, durante los únicos diez minutos del día en los que no tenía cobertura (mira que ya son pocas las estaciones del metro que todavía no tienen cobertura. Pues entre dos de esas estaciones va el payo y llama). Me deja un mensaje en el buzón:

"Que soy el técnico, que me llame!". Tal cual. Que amable ¬¬

Espero a llegar a mi casa para llamarle porque si le llamo en mitad de la empinada cuesta que lleva a mi hogar no me hubiese entendido de lo ahogada que iba :

- Holabuenastardes, que me ha llamado usted antes, para venir a reparar una nevera.
- Nevera? Nevera?! bueno...a ver, dígame su calle.
- Calle de la Amargura -que no se llama así, pero al paso que voy...
- Señora Cuca? Pues mire, que si le va bien mañana.
- Mañana?! - Joé, que he quedado - Mmmm... no me va muy bien, la verdad.
- Pues no se creerá que voy a ir hoy, con la hora que es!
- No hombre, tampoco es eso.
- Ah.. no? - Se queda sor-pren-di-dí-si-mo. Debe estar acostumbrado a que le supliquen de rodillas "por favor, por favor, venga ahora se lo suplico!". Pero es que yo no tengo prisa.
- No, de hecho, es que esta semana no me va demasiado bien.

Vale, lo tengo que aclarar. La nevera funciona, el arreglar la puerta del congelador es por comodidad mía y por responsabilidad con el propietario, que es su legítimo dueño. Pero urgente no es. Y por una semana en que tengo vida social todos los días, no jodamos!

- Pues cuando quiere que pase? - Está flipando un poco, pero más morro tengo yo.
- El lunes.

.... silencio espeso al otro lado...

- ....El lunes?.... que hoy es martes- no me cabe ninguna duda, caballero, de que hoy es martes.
- Es que no es urgente, y sólo me va bien el lunes.
-...Vale, pues el lunes, la apunto. Y que le pasa exactamente?
- Que se le ha descolgado la puerta del congelador y aunque lo puedo cerrar, la puer..
- Cómo que congelador, no es una lavadora?!

.....
Lavadora?

- No, es una nevera.
- Seguro?

......
Que yo sepa, mi lavadora no congela, pero claro, a lo mejor es que no he mirado bien...

- Si. Es una nevera. Una nevera Fangor.
- Vale, nevera, apunto, y que dice que le pasa?
- Que se la roto una bisagra a la puerta del congelador.
- La bisagra de arriba o la de abajo?
- La de la derecha - Ay, que mal presentimiento...
- Pero cómo puede ser?! Que módelo de lavadora es?

Lo de la lavadora era inexplicable, ni siquiera ahora puedo entender la fijación de este hombre por mi lavadora.

- No es una lavadora, es una NEVERA!!
- Nevera? Seguro? Es una lavadora o una nevera, a ver señora aclárese. Déme el modelo.
- El modelo es 114FA, una NEVERA de bajoencimera - jijiji, gracias a Conchita ya hablo con propiedad - con un cajón congelador en la parte superior la puerta del cual se ha roto. Concretamente la bisagra derecha.
- Puerta congelador, lo apunto.
- Tiene pinta de que hay que cambiar toda la puerta DEL CONGELADOR- prefiero darle pistas a acabar con una puerta de lavadora dentro de mi nevera.
- Bueno, eso ya lo miro yo en el archivo. Quedamos el lunes, señora, buenas tard...
- Espere!! - joé, que me da el pánico.
- Qué!! - derrocha amabilidad por todos los poros, oiga...
- El lunes a que hora?
- Que a que hora? Eso no se lo puedo decir, señora.

No puede, porque no quiere o porque no lo sabe? Veis como tiene que ser familia de Conchita? Va a venir a reparar una lavadora y a la hora que le de la real gana? Pues no.

- Pero aunque sea algo aproximado, que yo trabajo y no estoy en casa en todo el día.
- Así aproximado puedo venir por la mañana o por la tarde.

Aproximadamente... este hombre echándole el agua al arroz debe ser pa verlo.

- Por la tarde a que hora?
- Ah, no se lo puedo decir- Claro, porque entonces no me tendría pendiente de usted toda la tarde, supongo... - Puede que entre las cuatro y las seis.
- Mire - suspiro - como me voy a tener que pedir fiesta de todos modos, venga por la mañana.
- Lo apunto, señora. Lunes mañana.

Y esa fue la primera (de tres) llamadas al señor Técnico. Para que no quede muy largo, corto y sigo en otro post. Sólo os diré que NO tengo la nevera reparada, mi lavadora sigue sin prepararme granizados de limón porque todavía no congela (por mucho empeño que le ponga el Sr. Técnico), y que estuve a punto de romperme la crisma. Todo en una misma tarde, porque lo de venir el lunes por la mañana... que si quieres arroz Catalina...



Ah, y os habéis ganado una fotico de la nevera, la verdera protagonista de esta historia.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Conchita

Se me estropeó la puerta del congelador de la nevera.  La neverita es de esas pequeñitas, con un cajón para la verdura, tres estantes y un cajón superior de puerta abatible que es el conjelador (o des-congelador, según se mire).

 

Como la nevera funciona como le da la real gana, de no congelar en absoluto pasó de la noche a la mañana a crear una capa de escarcha de cinco centímetros.  Que digo que eso tampoco será bueno, pero se me conservan mejor los alimentos (he desarrollado el complejo de huskie: enterrar las rodajas de salmón en escarcha para que conserven mejor).  El avance imparable de la escarcha, que era como un glaciar avanzando por una ladera alpina, se llevó por delante la puerta del congelador, partiendo una bisagra.  Ya la he liado…

 

Llamo al administrador, le explico el problema.  Entonces el administrador llama al propietario, el propietario me da permiso para llamar al técnico y pasarle la factura (hurra!).

 

Llamo a Servicio Técnico (de fondo se oye Jorrrl, jorrrlll!  Jeje, todavía tengo trauma).  Por más que he buscado, no he podido encontrar el modelo de la nevera, pero si que he encontrado el número de serie.

 

-         Servio al Cliente Fangón, leatiendeConchitaenquepuedoayudaaaarleeee.

-         Tengo una avería en una nevera y necesitaría que me mandaran un técnico.

-         Dígame el modelooooooo…

-         No he encontrado el modelo, pero tengo el número de serie, le sirve?

-         Si, sirve, digamelón:

-         HT-332….

-         Oiga, que eso no es el modelo!  Eso es el número de serie, señora!

 

En ese momento, una blogger pensó "Esto merece post".

 

-         Si, es que como le digo, no he sabido ver que modelo es, y sólo tengo el número de serie.

-         Bueno, pues dígame el número de serie y en el taller ya sabrán encontrar a que modelo corresponde.

-         Vale.  HT-332-F5…

-         Señora, que lo que me está dando no es el modelo.  Es un número de serie.  Me puede dar el modelo de la nevera?

 

Mhuaahahahahaha!!!!  Conchita eres un crack!!

 

-         No tengo el modelo – Me rindo.

-         Pues sin el modelo no el técnico no sobrá que hay que reparar.  Puede ir a verlo ahora?

-         Es que estoy en el trabajo, y de todos modos no he sabido encontrar dónde dice el modelo.

-         Bueno, da igual.  Que le pasa a la nevera?

-         Es una nevera de las pequeñas, con el conjelador en un cajón superior que se ha roto y…

-         Pequeña?  Cómo pequeña?

-         Si, como de un metro de alto, a lo mejor un poco más…

-         Eso no me sirve, es de bajoencimera, combi, dos puertas, …cómo es la nevera?

 

Yo pienso… si está debajo de le encimera… será de bajoencimera, no?

 

-         Es de bajoencimera – Estoy expectante, con que saldrá ahora Conchita?

-         Ya.  Bajoenciemera.  Pero es que sin el modelo yo no puedo hacer nada.

-         Mira, vamos a hacer una cosa.  Tu me dices dónde aparece el modelo, yo esta tarde lo miro y te vuelvo a llamar, vale?

-         Vale.  Para encontrar el modelo tiene que sacar el cajón de la verdura y mete la cabeza en el hueco que queda, y ahí hay una pegatina con el modelo.  Y me llama.

Porqué esconderán tánto el modelo?!  Si hasta la he separado de la pared, casi pongo la nevera patas arriba por si estaba debajo!

 

-         Vale, pues esta tarde te vuelvo a llamar.

-         No, espere, no hace falta.

-         No? – Jo… yo quería volver a llamar a Conchita…

-         No.  Porque Fangor sólo tiene un modelo de nevera bajoencimera.

 

Un monumento, dénle un monumento de piedra de mechero!!!

 

-         Genial!  Pues se ha roto la puerta del congelador.  Me mandas a alguien?

-         Vale.  Pues el martes.

-         El martes?!  Éste martes?!  A que hora?

-         Eso ya te lo dirá el técnico.

-         Cuándo? Es que debería ir avisando en el curro.

-         El martes.

-         Pero a que hora?

-         Eso te lo dirá el técnico.

-         Cuándo?

-         El martes. – Es un bucle en el tiempo…

-         Vale, un momento, pero que hago, me quedo en casa todo el día esperando al técnico, y cuando llegue yo le pregunto "Oye, cuándo vas a venir?" y el dirá "aquí y ahora!"??!!

-         No!  El técnico te llamará EL MARTES y te dirá cuándo va a venir.

-         Pero no vendrá el mismo martes, no?

-         NO!  El martes sólo te llamará!!!

 

Vale, vale…

 

Y en la segunda parte… el técnico!!

 

Sólo diré que creo que es un empresa familiar y el Técnico es el padre de Conchita.  

 

martes, 9 de septiembre de 2008

Atención: Pregunta

 
Supongamos que Godofredo es tonto perdido.  Godofredo recibe un e-mail diciendo que se cierra el jotmail.  Se le ponen de corbata y raudo y veloz lo reenvía a todos sus contactos.  Uno de ellos yo.  O cualquiera de ustedes.  Y además lo envía a Eufrasio, que es tonto del haba.  Y Eufrasio, que al igual que Godofredo cuando dios repartió la inteligencia a él lo pilló durmiendo, lo reenvía a todos sus contactos.

 

Sin copia oculta ni nada, así a pelo.  Y de repente, yo, o cualquiera de ustedes, se encuentran con que su dirección de e-mail va dando vueltas por ahí y ya es imposible pararlo.

 

Y ahora, la pregunta:  Puedo denunciar a Godofredo, en base a la Ley de Protección de Datos, por distribuir mi dirección de e-mail sin mi consentimiento?  Y a Eufrasio?

 

Y pegarles, puedo pegarles?

 

Es que no puedo con los e-mails de cadena, no puedo.  Curiosamente lo más desesperante es que me hacen perder la fe en la humanidad, por que hay alguien que los escribe, los manda y luego hay un ejército de Godofredos y Eufrasios que los reenvía.  Y que no entiendan que no quieras recibir esos e-mails!  "Es que este es de verdad…!"  Vale, pues hagamos una comprobación empírica: NO ME LOS MANDES y veremos si cierran jotmail (mhuahahahaha… pardillo… jotmail? Y una cuenta en yajú, no tienes?  Gmail tiene el poder!  Que te corrige la ortografía?  Y eso te molesta?  Evoluciona hoygan, evoluciona!!), me duele el lumbago y me condena el hada del buen rollo y me hago pobre … que ahora que caigo, para que la prueba sea válida hay que certificar el antes y el después, y sacar la diferencia, y si ya estaba pobre, dolorida y de mal rollo antes… después… bueno, que me da igual.  No quiero mails de cadena, me repatean el hígado.

 

Probé una vez de contestar al remitente dando pacientes explicaciones, pero se enfadan.  Por eso ahora me enfado yo.  Y como me digan que puedo denunciar… (crunch crunch, crujir nudillos) se van a enterar…

viernes, 5 de septiembre de 2008

Pegatinas

Tengo quea hablar con Potics y lo estoy dejando para más tarde porque me da palo (si, sigo hablando de trabajo.  Lo siento).

 

Tengo que mandar uno de esos envios de muestras, esta vez a la India.  Y ayer me trajo unos comprimidos y una solicitud chusquera para el laboratorio.  Por supuesto, me regaló una perla: "A partir de ahora, las etiquetas para los blister las haremos nosotras".   A lo que me surgen dos preguntas.  Una "Que quieres decir, que hasta ahora nos hacía las etiquetas el vecino?"   Y dos "Las haremos nosotros o las haré yo?  Es nosotros que me parece mucha gente, pero claro, a lo mejor es que hablas desde el cojonudo trabajo en equipo".

 

Es que resulta que ha dedicado parte de su valosísimo tiempo a dibujar (perdón, diseñar) unas etiquetas, porque, por lo visto, las etiquetas que yo llevo tres años haciendo, imprimiendo y pegando, no las hacía yo si no el vecino del quinto, que no es de nuestro equipo.  Ya ves tú que cosas.  Y ni caso que le hacía a mis explicaciones.  Así salieron las etiquetas, que no encajaban (algún día confiará lo bastante en mi para dejar que haga mi trabajo en paz?). 

 

Y cómo no, lo ha dicho, lo ha dicho! "Y saldrán el lunes".   Ya estamos otra vez.  Las muestras saldrán si yo las mando!!  Que manía de hablar de mi trabajo como si lo estuviéramos haciendo entre todos o como si se hiciera solo!!!  "Vamos a hacer unas etiquetas para un envio que saldrá el lunes"  Quien hace las etiquetas, quien pide los permisos, quien lo envia y hace el seguimiento del envio?!! YO!! Coño, pues dilo!! "Vas a preparar unas etiquetas para un envío que madarás el lunes". 

 

Eso y que primero pida y luego piense.  Se hicieron unas memorias sobre unos proyectos, que había que mandar a un rollo del ministerio para unas becas.  Las redacta Potics y luego se imprimen a todo color, se encuadernan y se envían solas (es decir, que lo hago yo).  Pues ella redacta, "lo encuadernamos" (quiero decir, que lo encuaderno yo, con tapas de plástico y espiral metálica que me deja las yemas de los dedos machacadas) y después… corrige el redactado. Y siempre está mal, pero como no confía en el trabajo de los demás, se guarda las espaldas.  Si está correcto, ya estará encuadernado, y si hay que repetir, no pasa nada porque se encuaderna solo.  Si le pregunto siempre dice que ya está revisado y corregido y que es la versión definitva.  Nunca es la versión definitiva.

 

Bueno, que me lío.  Que no quiero problemas con el envío de muestras porque el lunes no vengo y hoy tengo que salir puntual que tengo hora en la pelu (hay excusa más marujil en el mundo entero?), y aunque deje mi parte hecha, tengo miedo de que me haga repetir algo en el úlitmo momento, y no quiero que me estrese el día y me haga sudar como un cerdo porque le dan ataques de inseguridad.

 

 

Más tarde…

 

Todavía tenía el post en borrador cuando he decidido ir a hablar con ella, si hay que hacer cambios, que me lo diga pronto.  Cambios?  Cambios?  Alguien ha dicho cambios?  Resulta que los indios no conseguirán la licencia de importación hasta el 17 de septiembre, que no hay que enviar nada hasta entonces.  "Jijiji, que no te lo había dicho".  Claro, para que el envío esté preparado con dos semanas de adelanto y así tu secretaria torpe no pueda deslucir tu eficiencia sobrehumana.  

 

No nos quejemos demasiado, que es cierto que me he ahorrado trabajo.

jueves, 4 de septiembre de 2008

La Carta

 

Que mierda de día…

 

Siguen apareciendo ratones con las pilas gastadas, extraño, verdad?  He dado una vuelta y he encontrado más de un PC encendido de gente que aún está de vacaciones.  Quedaré muy borde si envío un e-mail general recordándoles que "apagar la pantalla no es apagar el ordenador?"

 

En medio de este erial, ha aparecido un destello de alegría en forma de anecdotilla sin importancia.

 

Estaba yo desatascando otra vez la fotocopiadora del infierno, arrodillada en el suelo y enseñando las bragas a quien las quisiera ver, cuando una de las chicas de Proyectos me ha venido a buscar con una hoja de papel en la mano. Su secre no está y yo tengo que hacer una parte de sus tareas, como por ejemplo soportar a las chicas de Proyectos y no matar a ninguna.

 

-         Me puedes enviar esta carta?

-         Vale – Cojo el papel que me tiende y le echo un ojo a la carta.  Normalmente es tan simple como imprimir una etiqueta con la dirección que aparece en el encabezado, pegarlo a un sobre, meter la carta dentro del sobre y dejarlo en recepción. Pero algo falla en esta carta. – Oye, que no me pones la dirección.

 

La dirección que aparece en la carta es ésta: 

 

Li Whang

Supercurro

China

 

-         Pues no la tengo! – Se me ha puesto chula!

-         Y cómo quieres que la envíe, alma de cántaro?!

-         Yo que sé!  - Y se coloca con los brazos en jarra y me mira con cara de "pues-yo-siempre-las-he-mandado-así-y-siempre-han-llegado".

-         Vale, vale… ya me busco la vida….

 

La cosa es que la oficina de Shanghai cerró hace un año, y la china que aún trabaja para Supercurro lo hace desde su casa, y al parecer nadie tiene su dirección.  He tenido la carta encima de mi escritorio buena parte de la mañana, y cada vez que la miraba, me hacía más gracia.  Al final he ido a enseñársela a mi colegui de Patentes:

 

-         Mira esto!  - Le tiendo la carta- Y pretende que le llegue a Li?

 

Mi colegui tiene mucha guasa, pero se ha quedado serio, serio,… y ya empezaba a temer que se hubiera enfadado (no se porqué, la verdad) y me dice (serio, pero serio de verdad, eh?):

 

-         Es que no lo sabes?  Li tiene un apartado postal propio, entre Santa Claus y Los Reyes Magos!!

-         Cabrón!!

 

Contado así no tiene gracia, pero que jartá de reir me he pegado.  También me ha hecho reír la que me ha dicho "Añade una descripción de Li, ya sabes, pelo negro, ojos rasgados, delgadita,… y seguro que le llega la carta".

 

Si no fuera por estos momentos… Ah, y a Li le he mandado un e-mail (le he metido un mail, como diría la Potics) y le he pedido una dirección para mandarle la carta esta.  Podría haberle llamado por teléfono, pero tiene muy mal inglés y muy buen chino, así que antes me voy a China a pié a entregarle la carta que pillar al dictado por teléfono la dirección de su casa, que debe ser una parrafada de tres líneas en cantonés.

 

A ver como se acaba el tema.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Ratones

Volver de vacaciones yo, no me importa.  Que vuelvan los demás, no lo soporto.  Pesaos.  La última semana de agosto estuve sola y muy agustito, no podría haber sseguido así?

 

Viene uno de Patentes a pedirme pilas para el ratón.  Le doy de las recargables, ya cargadas, que tengo en reserva.  Luego llega uno de Proveedores y también me pide pilas.  Voy a buscar y ya no quedan.  Vaya!  Mi compañera secre está taodavía de vacaciones, así que le digo que coja las pilas de su ratón mientras yo pongo a cargar las gastadas, y ya se las repondré.

 

El de Proveedores regresa a los dos minutos.  "El ratón de la otra secre no tiene pilas".  Ostras, pues algún fistro se las habrá llevado.  "Las chicas del despacho del fondo tampoco vienen hoy".  El de Proveedores se va… y vuelve "Sus ratones también están sin pilas".

 

Me cago en la leche!!  Alguien dijo que lo que más consume de un PC es la pantalla, y los muy degenerados sólo apagan las pantallas cuando se van a sus casas por la tarde… y cuando se van de vacaciones pues también.  Un mes los ordenadores encendidos, una manada de ratones sin pilas, la gente mangando pilas a los compañeros sin ningún miramiento, que te vas a desayunar y ya no tiene pilas…

 

Sabeis cómo se ha tenido que solucionar?

 

Un informático ha subido con un manojo de ratones de los antiguos, con cable, y a falta de pilas ha ido instalando ratones "alámbricos" por los despachos.

 

Ala, a joderse todos.