martes, 18 de diciembre de 2007

Mala persona

Soy una mala persona, de verdad. El sábado me fui de cena con mis excompañeros de curro, y me estuve riendo de mi ex-jefe y su eterno jersey azul (y los eternos pantalones de pana y la eterna camisa de rallitas grises). Mi ex-jefe cobra así como cuatromil euros mensuales, más primas, más lo que saca de su farmacia en propiedad. Y no se compra un jersey desde hace cinco años!! Y empecé yo la broma, y mis excompis me siguieron, y mucho jiji jajá durante la cena hasta que nos trajeron la cuenta del restaurante. Y en lugar de dividir entre los veinte que éramos y pagar cada uno los treinta euros del menú, mi exjefé sacó la visa y raaas! nos invitó a cenar a todos.

Yo creo que me oyó y lo hizo para que ahora me torture el remordimiento. Él puede permitirse una venganza de seiscientos euros... yo no. Usted no se compra jerseis porque no quiere, me ha quedado claro, exjefe.

Hoy un compañero del Supercurro actual me pidió que le ayudara a organizar un desayuno para celebrar su cumpleaños. Y me cae fatal. Muy mal. Me he portado fatal con él siempre. Pero de todos modos le he ayudado. Será por el cargo que tiene? Que no puedo decir que no a semejante vaca sagrada? Bueno, que hemos organizado el sarao para mañana, he enviado un e-mail invitando a la gente del departamento, un e-mail que he reescrito tres veces para que no se notara la hiel, he impreso una copia del e-mail porque debido a su cargo y antigüedad la vaca sagrada no tiene PC (es el único de la empresa que no tiene equipo informático, escribe los informes, actas y memorandums a mano con pluma estilográfica) y se lo he llevado al despacho. Se lo doy y me dice "Está claro que tengo que hacerte un detallito para agradecer tu ayuda, guapa, muchísimas gracias!"

Ala, venga, puto espíritu de la navidad!! Que ya no puedo ser mala sin sufrir remordimientos. Joer.